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martes, 19 de abril de 2016

Estupor y temblores Manifestaciones culturales

Manifestaciones culturales


-Estupor y temblores, de Alain  Corneau (2003) la película es fiel como pocas al texto original.


-Feliz navidad, Mr. Lawrence  de Nagisa oshima (1983)Amélie  hace un paralelismo dentro del relato entre su caso y el de esta  película ", que narra la relación de atracción-dominio entre un oficial japonés y un prisionero inglés durante la II Guerra Mundial.

-Con carácter más general, sobre todo en relación al choque de culturas entre Occidente/Japón, se puede mencionar Lost in Translation (2003) de Sofia Coppola
Bob Harris, un actor norteamericano en decadencia, acepta una oferta para hacer un anuncio de whisky japonés en Tokio. Está atravesando una aguda crisis y pasa gran parte del tiempo libre en el bar del hotel. Y, precisamente allí, conoce a Charlotte, una joven casada con un fotógrafo que ha ido a Tokio a hacer un reportaje

-sobre el viaje al pasado, Kate y Leopold (2001) de James Mangold
Un moderna ejecutiva (Meg Ryan) y un duque del siglo XIX (Hugh Jackman) se encuentran, por cosas del destino, en el Nueva York de nuestros días, cuando el ex-novio y vecino de ella (Liev Schreiber) consigue viajar a 1876 a través de un portal en el tiempo, pero a su vuelta se trae consigo al apuesto y romántico noble.

-En novela, se puede citar el caso de la aclamadísima Tokio Blues, (Norwegian Wood )del autor japónes Haruki Murakami ( 1987). Esta  novela está en las antípodas del relato de Nothom: en ella los jóvenes japoneses se muestran intensos y atormentados, y para nada tienen el encorsetamiento de los hombres y mujeres de empresa parodiados por Amélie

-también es digno de mencionar el programa de televisión Españoles en el mundo
que suele hacer hincapié en españoles que han logrado –no sin esfuerzo- integrarse en culturas distintas

-muy valiosos son también una serie de reportajes que publicó Juán José Millás
Japón, un país del más allá, donde muestra atracción y rechazo a la par por la cultura nipona


Otras propuestas


miércoles, 6 de abril de 2016

Poetas españolas con guitarra (y sintetizador)

Resultado de imagen de tulsa te voy a querer

Tulsa Leer/ver aquí


Cristina Rosenvinge La muy puta

letra


La bien querida  Poderes extraños

Dover






Anni B Sweet - Chasing Illusions









letra




Najwa - Donde rugen los volcanes








miércoles, 16 de marzo de 2016


YEAH YEAH YEAHS

                                                                                                                    KAREN. O
Yeah Yeah Yeahs es una banda de indie rock y garage punk formada en Nueva York. Desde sus inicios, la banda ha estado compuesta por la vocalista y pianista Karen O, el guitarrista Nick Zinner y el baterista Brian Chase, quienes en actuaciones en vivo se complementan con David Pajo.

 Su música es una mezcla de estilos retro con guitarras punk/rock fuertes, sonidos sintéticos y chillones, erráticos y voces melancólicas.

En 2003 la banda lanzó su álbum Fever to Tell que recibió gran cantidad de comentarios positivos y admiración por parte de industrias musicales vendiendo más de 750,000 copias en todo el mundo. Su tercer sencillo Maps se reprodujo de manera brutal por toda la radio alternativa internacional. En 2010 la revista Rolling Stone clasificó Maps en el lugar 386 dentro de las Las 500 mejores canciones de todos los tiempos

https://youtu.be/SAiPGCRUfBM

Las diosas blancas Virginia Woolf


Virginia Woolf
Otro tipo de realismo: el interior, el flujo libre de conciencia. Virginia Woolf (1882-1941)
Novelista y crítica británica cuya técnica del monólogo interior y estilo poético se consideran entre las contribuciones más importantes a la novela moderna. Adeline Virginia Stephen, hija del biógrafo y filósofo Leslie Stephen, nació en Londres y estudió en su casa. Después de la muerte de su padre en 1905, habitó con su hermana Vanessa —pintora que se casaría con el crítico Clive Bell— y sus dos hermanos en una casa del barrio londinense de Bloomsbury que se convirtió en lugar de reunión de librepensadores y antiguos compañeros de universidad de su hermano mayor. En el grupo, conocido como Grupo de Bloomsbury, participó —además de Bell y otros intelectuales londinenses— el escritor Leonard Woolf, con quien se casó Virginia en 1912. En 1917 ambos fundaron la editorial Hogarth. Sus primeras novelas, Fin de viaje (1915), Noche y día (1919) y El cuarto de Jacob (1922), ponen de manifiesto su determinación por ampliar las perspectivas de la novela más allá del mero acto de la narración. En sus novelas siguientes, La señora Dalloway (1925) y Al faro (1927), el argumento surge de la vida interior de los personajes, y los efectos psicológicos se logran a través de imágenes, símbolos y metáforas. Los personajes se despliegan gracias al flujo y reflujo de sus impresiones personales, sentimientos y pensamientos: un monólogo interior en el que los seres humanos y sus circunstancias normales aparecen como extraordinarios. Influida por el filósofo francés Henri Bergson, Woolf, como el escritor francés Marcel Proust, se adentra en la idea del tiempo. Los acontecimientos en La señora Dalloway abarcan un espacio de doce horas y el transcurso del tiempo se expresa a través de los cambios que paso a paso se suceden en el interior de los personajes, en la conciencia que tienen de sí mismos, de los demás y de sus mundos caleidoscópicos. De sus restantes novelas, Las olas (1931) es la más evasiva y estilizada, y Orlando (1928), más o menos basada en la vida de su amiga Vita Sackville-West, es una fantasía histórica a la vez que un análisis del sexo, la creatividad y la identidad. También escribió biografías y ensayos; en Una habitación propia (1929), defendió los derechos de la mujer. Su correspondencia y sus diarios, publicados póstumamente, son valiosos tanto para los escritores en ciernes como para los lectores de su obra. El 29 de marzo de 1941 se suicidó ahogándose.
Las Horas de Michael Cunningham Premio Pulitzer 1999


Una mañana de 1923, en un suburbio de Londres, Virginia Woolf se despierta con la idea de que se convertirá en La señora Dalloway. En los años noventa, en Nueva York, Clarissa Vaughan compra flores para una fiesta en honor de Richard, un antiguo amigo enfermo de sida que ha recibido un importante premio literario. En 1949, Laura Brown, un ama de casa de Los Ángeles, prepara una tarta de cumpleaños para su marido con la ayuda de su hijo pequeño. Estas son las tres mujeres y los momentos de partida, de Las horas, una emotiva novela que se adentra en el mundo de Virginia Woolf con extremada sensibilidad e inteligencia.

Película  Las horas (2002)Director : Stephen Daldry   / Guionista : David Hare
Una día en la vida de tres mujeres de distintas épocas que se conectan a través de la obra de Virginia Woolf "Mrs. Dalloway"..






La señora Dallaway  (fragmentos)
Fragmentos

“Después de haber vivido en Westminster—¿cuántos años llevaba ahora allí?, más de veinte—, una siente, incluso en medio del tránsito, o al despertar en la noche, y de ello estaba Clarissa muy cierta, un especial silencio o una solemnidad, una indescriptible pausa, una suspensión (aunque esto quizá fuera debido a su corazón, afectado, según decían; por la gripe), antes de las campanadas del Big Ben. ¡Ahora! Ahora sonaba solemne. Primero un aviso, musical; luego la hora, irrevocable. Los círculos de plomo se disolvieron en el aire. Mientras cruzaba Victoria Street, pensó qué tontos somos. Sí, porque sólo Dios sabe por qué la amamos tanto, por que la vemos así, creándose, construyéndose alrededor de una, revolviéndose, renaciendo de nuevo en cada instante; pero las más horrendas arpías, las más miserables mujeres sentadas ante los portales (bebiendo su caída) hacen lo mismo; y tenía la absoluta certeza de que las leyes dictadas por el Parlamento de nada servían ante aquellas mujeres, debido a la misma razón: amaban la vida. En los ojos de la gente, en el ir y venir y el ajetreo; en el griterío y el zumbido; los carruajes, los automóviles, los autobuses, los camiones, los hombres-anuncio que arrastran los pies y se balancean; las bandas de viento; los organillos; en el triunfo, en el campanilleo y en el alto y extraño canto de un avión en lo alto, estaba lo que ella amaba: la vida, Londres, este instante de junio”


Los hombres no deben cortar los árboles. Hay Dios. (Septimus anotaba estas revelaciones al dorso de sobres.) Cambia el mundo. Nadie mata por odio. Hazlo saber (lo escribió). Esperó. Escuchó. Un gorrión, encaramado en la barandilla ante él, pió Septimus, Septimus, cuatro o cinco veces, y siguió emitiendo notas para cantar con lozanía y penetración, en griego, que el crimen no existe, y se le unió otro gorrión, y ambos cantaron en voces prolongadas y penetrantes, en griego, en los árboles del valle de la vida, más allá del río por el que los muertos caminan, que la muerte no existe.
…
Pero él seguía alto, sobre la roca, como un marinero ahogado sobre una roca. Me incliné sobre la borda de la barca y me caí, pensó. Me fui al fondo del mar. He estado muerto, y sin embargo ahora estoy vivo, pero dejadme descansar en paz, suplicó (volvía a hablar para sí, ¡era horrible, horrible!); y, tal como ocurre antes de despertar, las voces de los pájaros y el sonido de las ruedas cantan y suenan en una extraña armonía, y adquieren más y más fuerza, y el durmiente siente que es arrastrado hacia las playas de la vida, y de esta manera sintió Septimus que era arrastrado hacia la vida, que se hacía más cálida la luz del sol, que sonaba con más fuerza los gritos, y algo tremendo, algo horrible, estaba a punto de ocurrir.



Virginia woolf

Resultado de imagen de las horas pelicula




Laura  Brow






Richard





Clarissa



…

lunes, 14 de marzo de 2016

Alberto Caeiro En mi plato

Alberto Caeiro 
En mi plato
EN MI PLATO ¡qué mezcla de Naturaleza!
Mis hermanas las plantas,
Las compañeras de las fuentes, las santas
A quien nadie reza...
Y las cortan y vienen a nuestra mesa
Y en los hoteles los huéspedes ruidosos,
Que llegan con correas envolviendo mantas
Piden «Ensalada», descuidados...,
Sin pensar que exigen a la Tierra Madre,
Su frescura y sus hijos primogénitos,
Las primeras palabras verdes que ella tiene,
Las primeras cosas vivas e iridiscentes
Que Noé vio
Cuando bajaron las aguas y la cima de los montes
Verde y alagada surgió
Y en el aire por donde apareció la paloma
El arcoiris se esfumó...


Cuestiones

-Busca algún dato sobre el heterónimo "Alberto Caeiro"
-Comenta el poema
- ¿Qué movimiento social actual aparece aquí representado? Defínelo
- Tu ensalada ideal

martes, 8 de marzo de 2016

Shutter island de Denis Lehane



sábado, 7 de julio de 2012


Shutter Island, Dennis Lehane







RBA, 2.007 (primera edición 2.003)
Adaptación cinematográfica de Martin Scorsese en 2.010
Premios: ninguno
Precio: 16,85€
Adquisición: regalo




"La he abrazado. Este mundo no puede ofrecerme nada igual. Este mundo sólo puede recordarme lo que no tengo, lo que nunca tendré y lo que no tuve durante suficiente tiempo".

El autor

Dennis Lehane nació en Boston en 1.965. Es muy conocido por haber escrito, además de otros títulos, tres novelas que han sido llevadas al cine con gran éxito: 'Mystic River' (2.001), 'Desapareció una noche'  (1.998) y 'Shutter Island' (2.007). Las tres películas han recibido grandes ovaciones.
Descubrió su vocación como escritor cuando estaba en la universidad y después realizó un curso de escritura creativa. Debutó en 1.994 y ganó en premio Shamus por la mejor primera novela. Hoy en día compagina su actividad de escritor con la de guionista en la serie policíaca 'The Wire', además de impartir clases de talleres literarios en diversos centros de prestigio.

Sinópsis

En el verano de 1.954 el agente federal Teddy Daniels llega a Shutter Island, una pequeña isla no demasiado alejada de la costa en la que está ubicado el hospital Ashecliffe, un centro penitenciario para los enfermos mentales más conflictivos. Junto con su compañero, Chuck Aule, se propone encontrar a una paciente desaparecida, una mujer que asesinó a sus propios hijos llamada Rachel Solando.
No obstante, nada es lo que parece en el hospital Ashecliffe. Los rumores acerca de los radicales métodos psiquiátricos que se utilizan en esa institución son brutales y pronto descubre que no puede fiarse de nadie. 

 crítica



El protagonista de 'Shutter island' es Teddy: un personaje muy torturado por los demonios del pasado y psicológicamente muy complejo. A lo largo de toda la novela mantendrá una relación complicada con el lector a nivel emocional; : uno a veces se posiciona a su lado, mientras que otras no se puede evitar ir en contra de él. 

Otro personaje muy interesante es sin duda Dolores. La esposa de Teddy es presentada como una figura ausente, que vive gracias a que el protagonista la mantiene siempre presente en su memoria, en sus frágiles recuerdos. Continuamente la está evocando por medio de ensoñaciones nostálgicas que se debaten entre el amor más profundo y el deseo más ardiente. 
Por tanto, a ojos del lector Teddy mantiene una intensa relación con ella a pesar de que no esté allí con él físicamente.

Me gusta cómo escribe Dennis Lehane. Sobre todo, cómo plantea el contenido de su novela, desde qué perspectiva lo enfoca, cómo resuelve los conflictos. Me recuerda un poco a John Connolly, aunque en el fondo poco tengan que ver. Quizá sólo sea una percepción mía. El autor de 'Shutter island' es quizá incluso menos dado a utilizar adornos y florituras en sus textos. Sólo en casos puntuales, donde está claro que debe usarse. Es muy dado a describir todo tipo de situaciones, ambientes y personajes pero para mí sin duda su punto fuerte es la conversación.

Pese a que la psicología juega un papel fundamental en 'Shutter island', la novela tiene tintes policíacos, de novela negra y de misterio que me hacen evocar ciertos clásicos de la literatura de estos géneros. 
Ese toque de intriga aporta la chispa y el dinamismo que le faltaba a una novela de personaje. 

Como decía antes, Teddy es un personaje fascinante: es tan inteligente como desconcertante: está tan carcomido por sus remordimientos que en ocasiones es incapaz de ver más allá. Una mente brillante contaminada lo convierte en un personaje peligroso, al que no hay que perder la pista pues su conducta, sus pensamientos y sus frases son impredecibles.

Me encantan los diálogos y discursos interiores de los protagonistas en 'Shutter island'. Abundan, lo que convierte el texto en algo más sencillo de leer y de seguir por el lector, que siente cada vez con más fuerza que no debe perderse ni una coma. Además, están muy logrados y se adaptan a la forma de hablar de cada personaje, ya sea hombre o mujer, médico o enfermo, celador o policía. Son muy naturales y parece que han surgido espontáneamente de la pluma del autor sin que este haya tenido que modificar ni una coma, casi como sucede en la realidad.

En 'Shutter island' otro elemento a tener en cuenta es el pasado. Repercute permanentemente en el presente y parece modificar la trayectoria de los acontecimientos a medida que el lector va sabiendo más y más datos de lo que sucedió. Los flashbacks son más bien partes de la historia que faltaban por conocer, como si se trataran de las piezas que faltan del puzzle que conforma la novela en su conjunto. Esto enriquece enormemente la obra y al mismo tiempo da pistas de por qué Teddy se comporta como lo hace. Su manera de actuar cada vez es menos errática y más comprensible.

A medida que la novela avanza, el misterio aumenta. El lector tiene las mismas ganas que el protagonista de resolver el rompecabezas que plantea el argumento: averiguar las causas de la desaparición de Rachel Solando. De cualquier modo, uno intuye que esto es una mera excusa para destapar otros secretos enterrados en el pasado, mucho más trascendentales, que conciernen tanto al protagonista como a la institución de enfermos mentales.

La institución. Un lugar escalofriante, pero más temor inspiran los médicos que la dirigen: desde el comienzo se nota que esconden algo.Ni Teddy se fía de ellos, ni el lector. El protagonista no confía ni en su sombra, y uno no puede evitar ponerse de su lado pues casi todos haríamos lo mismo en su situación. Suceden tantos hechos, tan rápido, en un entorno tan aislado, que la claustrofobia es insoportable. La tensión. Esto es bueno: significa que Dennis Lehane está haciendo muy bien su trabajo. 

 El nivel de empatía que siente el lector hacia el protagonista es muy similar. El vínculo que se crea es estrecho y difícil de romper.Veo a Teddy como un personaje casi tan inteligente como Alice Gould, pero incluso más vulnerable todavía. Es un juguete roto en las perversas manos de los médicos de la institución. 

Me sorprendió que esta novela mantuviera siempre un ritmo relativamente ágil. Añado el adverbio puesto que para ser una novela tan psicológica, tan de personaje, el transcurso de los acontecimientos avanza a una velocidad bastante aceptable. No dejan de suceder cosas, tanto dentro como fuera de la cabeza del protagonista. El mundo interior y el mundo onírico de Teddy tienen un peso similar en la obra al mundo real en el que se desarrolla la novela.

Algunos misterios van resolviéndose, y todo se pone más interesante. La trama da un revés espectacular llegado a un punto que no me esperaba para nada. El final es absorbente, no pude apartar la vista de las últimas páginas. 

opiniones